Ingeniería
Los cálculos de ingeniería conectan unas pocas relaciones: tensión y corriente, espacio de direcciones, movimiento, potencia eléctrica y concentración de disoluciones. Cada calculador resuelve una relación estándar para comprobar un cálculo a mano o dimensionar un componente.
La categoría abarca electricidad, redes, mecánica y química; elige el ámbito que corresponda a tu problema.
Explora los calculadores de ingeniería
Movimiento
Química
¿Qué calculador de ingeniería necesitas?
Relacionar tensión, corriente y resistencia en un circuito de continua y comprobar la potencia disipada.
Planificar una red IPv4: dirección de red y de difusión, rango de hosts útiles y máscara a partir del prefijo CIDR.
Obtener la velocidad media a partir de distancia y tiempo, o la duración de un trayecto a velocidad conocida.
Preparar una disolución con la molaridad objetivo a partir de masa, masa molar y volumen.
Relaciones de corriente continua
La ley de Ohm relaciona tensión, corriente y resistencia (V = I × R), y la potencia relaciona tensión y corriente (P = V × I). Identifica primero qué dos magnitudes conoces de verdad —los valores medidos son mejores que los supuestos— y deriva el resto.
Vigila los prefijos: miliamperios, kiloohmios y kilovatios son habituales; introducir 20 mA como 20 A multiplica el resultado por mil.
Redes, movimiento y concentración
Crear subredes es aritmética binaria: la longitud del prefijo decide cuántos bits direccionan la red y cuántos quedan para hosts. Las direcciones de red y de difusión no se asignan, por eso los hosts útiles son dos menos que el total.
La velocidad es distancia dividida entre tiempo y no tiene dirección; el promedio de un trayecto oculta las variaciones del camino. La molaridad es moles por litro, así que depende de acertar con la masa molar y las unidades de volumen.
Donde acaban las fórmulas ideales
- Los componentes reales tienen tolerancias, deriva térmica y comportamiento no lineal que las fórmulas ideales ignoran.
- Los resultados de subred suponen IPv4 sin clases y no modelan políticas de enrutamiento, reservas ni diseño de VLAN.
- Los cálculos químicos y de movimiento suponen condiciones ideales; la pureza, la temperatura y el rozamiento cambian el resultado real.